Aquellos son ricos que tienen amigos
Aquellos son ricos que tienen amigos
Significado
El refrán es una de las afirmaciones más conmovedoras del refranero castellano sobre la primacía de los bienes inmateriales. La verdadera riqueza no es la del cofre lleno, ni la de las tierras heredadas, ni la de los ganados contados por millares, sino la del corazón rodeado de afectos leales. Quien tiene amigos tiene a quien llamar en la necesidad, a quien confiarle un secreto, a quien dejar en herencia un consejo, a quien confiar la guarda de los hijos. La fortuna material puede perderse en una mala cosecha, en un naufragio, en una mala jugada del azar; los amigos, en cambio, permanecen, y por eso son la única riqueza que ningún revés arrebata.
La fórmula entronca con la larga tradición filosófica y cristiana que sitúa la amistad entre los bienes más altos de la vida. Aristóteles distinguió tres tipos de amistad: la utilitaria, la placentera y la virtuosa, y concluyó que sólo esta última merecía el nombre de “amistad verdadera”. Cicerón, en el De amicitia, glosó la idea hasta convertirla en una de las piezas más leídas de la literatura latina. Y los moralistas cristianos, desde San Agustín hasta San Francisco de Sales, repitieron la observación: los amigos son el mejor tesoro, y la amistad, en este sentido, es un “anticipo del cielo”.
En la vida cotidiana, el refrán sirve para recordar al rico engreído que su verdadero patrimonio no está en el banco, sino en la mesa que con generosidad comparte, en la mano que estrecha, en la conversación que sostiene con lealtad. Y sirve también para consolar al pobre que se siente solo: si tiene amigos, es más rico que el avaro rodeado de monedas y de títulos.
Origen
El refrán es de origen castellano y se documenta en el Vocabulario de Gonzalo Correas (1627) bajo la glosa: “Aquellos son ricos que tienen amigos: que las riquezas sin amigos no son riquezas, sino carga”. Tiene paralelos exactos en la tradición clásica —el amicitia res plurimas continet de Cicerón— y en otras tradiciones romances: el italiano amici e libri, pochi e buoni, el francés les amis sont la meilleure des richesses y el portugués quem tem amigos tem tesouros. La común ocurrencia muestra que la observación es universal, y se funda en la experiencia milenaria de las comunidades humanas, donde la red de amigos ha sido, a menudo, el único seguro contra las adversidades de la fortuna.
Se trata de un refrán popular de origen castellano, actualmente poco usado en su forma exacta, aunque la idea que transmite —la primacía de la amistad sobre las riquezas— conserva toda su vigencia en la conciencia común. Lo hemos incluido dentro de la categoría Refranes de Amistad, por su elogio del vínculo amistoso como bien supremo, y por su invitación a cultivar la amistad con el mismo esmero con que se custodian las monedas de oro.
Fuente
- Correas, Gonzalo. Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627).